Allá por el año 2013 Marino y Elena tomaron la decisión de emprender e iniciar una carrera en el mundo de la panadería. Con los pocos conocimientos que tenían en aquel momento y una gran cantidad de trabajo y esfuerzo fueron poco a poco destacando con sus productos. Años después su hija María, formada en una de las mejores escuelas de pastelería de Asturias, entraba a formar parte del negocio familiar trayendo consigo nuevas técnicas y elaboraciones.

Elaboramos cada producto con mimo y cariño, usando las recetas transmitidas de generación en generación, seleccionando cuidadosamente cada ingrediente y formando a mano cada una de las piezas, como se hacía en casa, buscando siempre ofrecer la mayor calidad a nuestros clientes además de mantener vivas las recetas familiares.

En nuestra panadería podrás encontrar una gran variedad de productos, desde panes a pasteles, de lo dulce a lo salado, entre los que destacan el pan de escanda y trigo, típico de Belmonte de Miranda, las empanadas y el pan dulce.